Soy Félicité Guynement de Kéralio , la mujer que, aprovechando el impulso de la Ilustración y la Revolución Francesa, se convirtió en la directora de un periódico político. Además fui traductora, escritora, periodista, impresora, redactora jefe y activista republicana. Vine al mundo el 25 de agosto de 1758, en Valence, en el seno de una familia intelectual, siendo la única hija de Louis‑Félix Guynement de Kéralio y Marie-Françoise Abeille . Mi padre procedía de la nobleza y fue militar, historiador y pedagogo. Mi madre venía de una familia de intelectuales y arquitectos y era traductora. Ambos escribían y participaban en el ambiente literario de la capital, frecuentando la Sociedad de Auteuil , el salón de Madame Helvétius , favorable a las ideas que condujeron a la revolución. Mi padre fue la principal figura intelectual de mi formación, pero fue mi madre quien me transmitió el hábito de la traducción y la escritura. Además, en casa teníamos acceso a una nutrida bibliotec...
Soy Christine de Pizan y, aunque mi nombre no aparecen en los libros de historia, tuve el privilegio de dedicarme a la escritura profesional en plena Edad Media y usé esa posición para defender la dignidad de las mujeres desde mis obras. Vine al mundo en Venecia, ciudad de la que pocos recuerdos conservo, ya que mi familia la abandonó para acompañar a mi padre, Tommaso de Pizano , después de que el muy sabio Carlos V de Francia le ofreciese el puesto de médico real siendo yo aún una niña pequeña. Fue así que crecí en una de las Cortes más cultas de Europa, en la que su rey rodeose de hombres eruditos y de libros, a los que consideraba en tan alta estima, que dedicó a ellos una torre entera en el Palacio del Louvre . Aquel ambiente elevado pronto incitó mis ansias de aprender, espoleadas, todo hay que decirlo, por mi padre, quien era de la opinión de que las Ciencias no debían estar vedadas a las mujeres, siendo él mi primera puerta de acceso al conocimiento, muy a pesar de mi ma...