Soy Christine de Pizan y, aunque mi nombre no aparecen en los libros de historia, tuve el privilegio de dedicarme a la escritura profesional en plena Edad Media y usé esa posición para defender la dignidad de las mujeres desde mis obras. Vine al mundo en Venecia, ciudad de la que pocos recuerdos conservo, ya que mi familia la abandonó para acompañar a mi padre, Tommaso de Pizano , después de que el muy sabio Carlos V de Francia le ofreciese el puesto de médico real siendo yo aún una niña pequeña. Fue así que crecí en una de las Cortes más cultas de Europa, en la que su rey rodeose de hombres eruditos y de libros, a los que consideraba en tan alta estima, que dedicó a ellos una torre entera en el Palacio del Louvre . Aquel ambiente elevado pronto incitó mis ansias de aprender, espoleadas, todo hay que decirlo, por mi padre, quien era de la opinión de que las Ciencias no debían estar vedadas a las mujeres, siendo él mi primera puerta de acceso al conocimiento, muy a pesar de mi ma...
Soy Eliza Hancock y, aunque mi vida fue más que emocionante por sí sola, he pasado a la historia como la prima excéntrica de Jane Austen . Vine al mundo el 22 de diciembre de 1761, en Calcuta, como hija de Philadelphia Austen (1730-1792) y Tysoe Saul Hancock (1723-1775), médico de la Compañía de las Indias Orientales . Me bautizaron con el nombre de Elizabeth en honor a la difunta hija de mi padrino, Warren Hastings , aunque en casa todos me llamaban Betsy . Ya desde antes de nacer, la polémica fue una tozuda compañera, pues a mi alrededor la gente murmuraba que mi verdadero padre biológico era mi padrino, el Señor Hastings . Supongo que el hecho de que mi madre tardase ocho años en concebir después de su matrimonio dio aún más alas a las malas lenguas. En 1765, cuando tenía 4 años, regresé a Inglaterra con mis padres. A bordo de nuestro barco viajaba también mi padrino, que había decidido igualmente volver a casa. Atracamos en Inglaterra en verano y nos instalamos ...