Para conocer a esta saga de mujeres tenemos que remontarnos a la Inglaterra del siglo XVIII. Allí, en las ajetreadas calles del Londres dieciochesco, un buen número de mujeres ejercían como empresarias. Llevaban a cabo su actividad en multitud de gremios, no todos feminizados; así en sus calles coexistieron mujeres sombrereras, zapateras, tintoreras pero también papeleras, cereras, plateras, ebanistas, impresoras… Entre estas mujeres se hallaba Frances Tereisa Wood (c.1685-1776), que fabricó y vendió abanicos a lo largo de 50 años, compaginando su labor comercial con la crianza de sus hijos. Y es que Frances dio a luz nada menos que quince veces, aunque sólo cinco de sus descendientes llegaron a la edad adulta. Frances entrenó en el arte de la fabricación de abanicos a sus tres hijas: Mary (1715-d.1773), Martha (1717–d.1773) y Esther Sleepe (1725–1762). Las tres hermanas Sleepe colaboraron en el negocio de su madre. Luego, desde 1747, todas ellas abrieron su...
Imagina que las mujeres olvidadas en los libros de Historia pudiesen hablarnos de ellas mismas...