Soy Sofonisba Anguissola y, además de dama de honor de Isabel de Valois, música y literata, fui una pintora aclamada internacionalmente y respetada a lo largo de mi vida. -Autorretrato de Sofonisba Anguissola- No pude estudiar anatomía o dibujar desnudos porque el acceso de una mujer a la desnudez se consideraba inaceptable en mi época. Para suplirlo, impulsé un nuevo estilo de retrato, haciendo que mis personajes adoptasen poses informales y novedosas y retratándolos más allá de lo anatómico. Mi padre me ofreció una extensa formación y me ayudó a llevar a cabo una campaña de marketing que me convirtió en dama de la Corte y en una celebridad en Europa. En la práctica ejercí como pintora de cámara, sin embargo, nunca fui retribuida por ello; mi gratificación era mi propio puesto como dama de la reina, algo que en mi época daba mucho más prestigio a una mujer que ejercer de pintora profesional. Me convertí en un precedente para mis coetáneas que, excluidas de academias, ...
Imagina que las mujeres olvidadas en los libros de Historia pudiesen hablarnos de ellas mismas...